La Cafeína. Una fiel aliada… pero sin exagerar!

La Cafeína. Una fiel aliada… pero sin exagerar!
28 Lug 2015

La cafeína es un compuesto químico naturalmente presente partes de algunas plantas como granos de café o cacao, hojas de té, bayas de guaraná o la nuez de cola, y es consumida por el hombre desde hace mucho tiempo. Normalmente se añade a una serie de alimentos como la pastelería, helados, dulces y bebidas a base de cola. La cafeína está también presente en las consideradas como bebidas energéticas junto a otros ingredientes como la taurina y la glucuronolactona. También está presente junto a la sinefrina en algunos complementos alimenticios vendidos como adelgazantes y mejoradores del rendimiento deportivo. También algunos fármacos y cosméticos contienen cafeína.

En el hombre el consumo de cafeína estimula el sistema nervioso central, y en dosis moderadas, aumenta la claridad mental reduciendo la somnolencia. Si se toma por vía oral, la cafeína se absorbe rápida y completamente por el organismo. Los efectos estimulantes surgen entre los 15 y los 30 minutos después de ingerirla y permanecen por unas horas. En los adultos la vida media de la cafeína, es decir el tiempo en que el organismo comienza a eliminar el 50% de la cafeína, varía ampliamente según los factores de edad, peso, el embarazo, la toma de medicamentos y el estado de salud dl hígado. En los adultos sanos la vida media es de más o menos cuatro horas, con una oscilación de entre dos y ocho horas. Entre los efectos nocivos a corto plazo entre adultos y niños se pueden dar problemas en el sistema nervioso central como el sueño interrumpido, ansiedad y cambios en el comportamiento. A largo plazo el consumo excesivo de cafeína se asocia a problemas cardiovasculares y, en mujeres embarazadas a un desarrollo reducido del feto.

Algunos países miembros de la Unión Europea han expresado reservas acerca de la seguridad del consumo de cafeína por parte de la población concretamente de un grupo en concreto de adultos que realizan actividades físicas y otros que consumen la cafeína junto al alcohol y otras sustancias presentes en las bebidas energéticas. Por esto la Comisión europea ha demandado a la EFSA evaluar la seguridad de la cafeína. El estudio realizado examina los posibles efectos nocivos en la salud derivados del consumo de cafeína tomada de cualquier alimento, suplementos incluidos.

En la mayor parte de las investigaciones cuyos datos que se incluyeron en los datos de EFSA sobre el consumo de alimentos, la fuente de cafeína predominante para los adultos era el café, representando entre el 40% y el 94% de la asunción total. El chocolate ha resultado ser la fuente número uno en un sondeo, el café en cuatro, las bebidas a base de cola en tres, y el té en dos.

En la mayor parte de los países el chocolate (que comprende también las bebidas a base de cacao) es la fuente principal de cafeína para los niños de entre 3 y 10 años, seguido del té y las bebidas a base de cola. Un motivo de las diferencias entre los niveles de cosumo –aparte de los hábitos culturales- es la concentración variable de cafeína encontrada en algunos alimentos. La concentración en las bebidas a base de café depende del proceso de producción, de la variedad de granos de café usados y del modo de preparación (por ej. Café americano, expresso). Los niveles encontrados en las bebidas a base de cacao varían según la cantidad y el tipo de cacao usado por las diferentes marcas.

¿Cuánta cafeína podemos consumir sin correr riesgos? Sobre la base de los datos disponibles, el estudio nos da las siguientes conclusiones:

Adultos. Dosis de cafeína de hasta 200 mg, unos 3 mg por kg de peso (mg/kg pc) de cada una de las fuentes, no dan preocupaciones en términos de seguridad para la población adulta y sana general. La misma cantidad de cafeína tampoco da preocupaciones si se consume dos horas antes de un intenso ejercicio físico en condiciones ambientales normales. No hay estudios disponibles sobre las mujeres embarazadas o sujetos de mediana edad/ancianos que realizan un ejercicio físico intenso. Dosis de 100 mg (cerca de 1’4 mg/kg pc) de cafeína pueden influir en la duración y la calidad del sueño en algunos adultos, sobre todo si se toma antes de ir a dormir. La asunción de cafeína de hasta 400 mg al día (cerca de 5’7 mg/kg pc al día), consumida a lo largo del día, no supone problemas de seguridad para los adultos sanos de la población en general, con excepción de las mujeres embarazadas.

Mujeres embarazadas/durante la lactancia. Una cantidad de cafeína de hasta 200 mg al día, proveniente de cualquier fuente, consumido a lo largo del día, no da preocupaciones por la salud del feto.

Niños y adolescentes. Las dosis de cafeína que no se consideran preocupantes para los adultos (3 mg/kg al día) se pueden aplicar también a los niños, ya que la velocidad a la que los niños y adolescentes metabolizan la cafeína es por lo menos la misma a la de los adultos, y los estudios existentes sobre los efectos agudos de la cafeína sobre la ansiedad y el comportamiento en niños y adolescentes lo confirman. Para el consumo habitual de cafeína por niños y adolescentes se propone un nivel de seguridad de 3 mg/kg al día.

Como conclusión, este estudio demuestra que no hay evidencias de que la cafeína provoque efectos nocivos si se consume junto a otros componentes de las “bebidas energéticas” y/o con alcohol. El consumo de cafeína en conjunto con otras sustancias estimulantes contenidas en las “bebidas energéticas” en una concentración normalmente presente en dichas bebidas no influye en la seguridad en dosis de cafeína de hasta 200 mg.

¿Qué más añadir? Como sucede en muchos otros casos, lo importante es no exagerar y saber controlar el consumo de alimentos y bebidas que contienen cafeína. Debería haber una mayor atención sobre el consumo del café y el chocolate por parte de las mujeres embarazadas y de los adultos hacia los niños.

Fuente: Efsa (www.efsa.europa.eu)

Traducido por Andrea Lobo

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